Las Altas Tierras

Los Merina

“Los del elevado país”

Los Merina ocupan la región de Antananarivo, llamada Imerina. Parece que alcanzaron las Altas Tierras después de su llegada a Madagascar hacia el siglo X procedente de Indonesia o de Malasia. Se instalaron primero por pequeños grupos en las proximidades de los valles del río Ikopa y del Sisaony en pueblos consolidados. Según la tradición, la cuna del pueblo Merina se habría situado en los alrededores de las localidades de Ampandrana e Imerimanjaka donde había vivido la Reina Rangita. Es únicamente más tarde, bajo el reinado de Andrianjaka, que Antananarivo se convirtió en la capital del reino. Se pronunció el nombre de “Imerina” por primera vez hacia el final del siglo XVI por el Rey Ralambo (1575 – 1610) quien bautizó su reino “Imerina Ambaniandro” (el elevado país bajo el sol).

El Imerina se delimita en conjunto al norte por las aldeas de Merimandroso y de Mahitsy, al este por el macizo de Angavokely, al sur por la región de Vakinankaratra y al oeste por el macizo de Bongolava. Sin embargo, esta delimitación ha evolucionado con el tiempo y con el ensanche del reino de Imerina. Se les llaman también a los Merina “Ambaniandro” (los que viven bajo el sol) y a menudo designados, erróneamente, bajo el nombre de “Hova”. En otro tiempo la población Merina se dividía en tres castas distintas : los “Andriana” (los nobles), los “ Hova” (hombres libres) y los “Andevo” (los esclavos). En el aspecto de las tradiciones funerales, los Merina construían antaño tumbas en piedras secas, situadas generalmente en las alturas. El culto de los antepasados hace parte de las creencias tradicionales y el “Famadihana” (exhumación) es una costumbre de las altas tierras. La erección de piedras conmemorativas o “Vatolahy” era antes una tradición difundida.

Los Bezanozano

“Los numerosos que tienen trenzas pequeñas” según A. Grandidier

Los “Zanozano” designan ramillas pequeñas y por extensión los peinados realizados en trenzas finas. “ Bezaonzaon” como lo ortografiaba el naturalista Chapelier en 1804, significa “muchas pizcas de hierbas”. Esta población ocupa esencialmente el alto valle del río Mangoro, la región del Ankay y los alrededores de Moramanga. Antes, su reino se extendía más allá del acantilado de Angavo hasta la aldea de Ambatomanga antes de que reconocieran la soberanía del rey Merina Andrianampoinimerina (principios del siglo XIX). Los Bezanozano se organizaban en pequeños clanes los cuales para protegerse de varias amenazas y de los conflicots internos colocaban sus pueblos consolidados sobre los picos de las montañas. Aun hoy en día se encuentran algunos raros pueblos situados en aquellos sitios conocidos inexpugnables. Se puede también señalar que esta población tenía un monopolio original, el del transporte entre la Costa Este y la capital mientras el porte se hacía a espalda de hombre, sobre distancias considerables y en condiciones difíciles… Los Bezanozano crean postes consagrados superados de cráneos de cebúes, los “tsikafana”. Esta costumbre se practica en recuerdo de un acontecimiento o en gracias de un deseo cumplido.

Los Sihanaka

“Los que erran en torno a los pantanos”

Este grupo ocupa la región del “Lago Alaotra” al nordeste del antiguo reino Merina. Son, en su mayoría, pescadores y arroceros.

Según Longuefone, el origen de los Sihanaka sería Antesaka o Antemasihanaka, pueblo de las regiones pantanosas de los alrededores de Vangaindrano (en la costa Surseste de la isla) que hubieran emigrado en la región del Lago Alaotra y hubieran dado su nombre al pueblo actual. Según la tradición oral, los Sihanaka serían oriundos de un lugar llamado Masianaka, situado al sur del Imerina. Era bajo el impulso de su jefe cuando el clan decidió instalarse cerca del Lago Alaotra.
En el siglo XVII, François Martin, tratante en Fenerive participió en una incursión en el país Sihanaka. Aquella expedición, de la que hizo un relato, tenía como meta adueñarse de cebúes en represalias a los razzias Sihanaka en el país Betsimisaraka.
Las tumbas tradicionales Sihanaka se caracterizan por un montículo de tierra cerca del que está erigido un “joro” (pronunciar [dzuru], un palo funeral ahorquillado, que alcanza una altura importante (8 a 10 metros). Los “fototra” son postes menos altos superados de cráneos de cebúes. Los “sary” son maniquíes funerales de madera o de “zozoro” (papiro) supuestos representar al difunto… Esta costumbre única en el conjunto de la isla tiene semejanzas flagrantes con las efigies del pueblo primitivo de los Toradja de la Isla de Célebes.

Los Zafimaniry

“Hijos de los que desean”

Pequeño grupo de unos 20 000 habitantes, que se encuentra al este de Ambositra, los Zafimaniry se consideran como formando parte del grupo étnico Betsileo. Su habitat se ha quedado muy tradicional, de madera y de fibras vegetales. Algunos pueblos Zafimaniry testimonian aún hoy en día de lo que eran los pueblos Merina y Betsileo de antaño.

Los Betsileo

“Los numerosos invencibles”

El grupo de los Betsileo es el tercer grupo del país por su importancia numérica.

Ocupan el Sur de las Altas Tierras malgaches. Aproximadamente, los límites están al norte la región de Ambositra, al Sur la barrera natural del macizo de Andringitra, al Este el lindero del bosque y al oeste, los montes de Itremo. Los Betsileo ante todo son muy buenos arroceros. Desarrollaron el cultivo del arroz de bancales, por la ladera de la colina gracias a sistemas de irrigación ingeniosos . Parece que se habían establecido en las tierras altas después de haber alcanzado la costa este y su procedencia de Indonesia hace poca duda. El habitat tradicional de los Betsileo se realizaba antes con fibras vegetales para el pueblo y con madera para las clases nobles. Se edificaban estas cabañas sobre un basamento de piedras y algunas llevaban cuernos de cebúes en la techumbre. Los postigos y el poste central generalmente eran esculpidos de motivos geométricos. Ahora la construcción en ladrillos y en tierra seca ha suplantado las técnicas tradicionales. El arte funerario Betsileo se caracteriza por tumbas superadas de postes de madera cuadrangulares escultados o “Teza” (centro del árbol) que puede medir hasta unos veinte metros de altura. Los menhires o “Vatolahy” son también presentes en el paisaje funerario Betsileo y pueden estar grabados de dibujos simbólicos.

El Norte

Los Antakarana

“Los que pueblan los Tsingy”

Los Antakarana ocupan la región Norte de la isla que se extiende de Ambilobe al Cap d’Ambre. Este grupo sería una rama Sakalava, encabezada por el jefe Kozobe, y hubiera emigrado hacia el norte a lo largo del siglo XVII. El fundador del reino Antakarana sería uno de sus descendientes, Andriantsirotso, quien reinó a principios del siglo XVIII. El macizo de Ankarana que dio el nombre al grupo, es un macizo que comporta numerosas cavidades así como picos rocosos o “Tsingy” . Este macizo desempeñó un papel muy importante en la historia regional ya que sirvió de lugar de refugio a las poblaciones Antakarana durante los varios conflictos que conocieron. Las creencias y las tradiciones Antakarana están absolutamente ligadas con las “divinidades naturales” que se pueden encarnar en un árbol, una planta, una montaña, un salto de agua, un lago o en otro elemento de la naturaleza. Se celebran periódicamente cultos como el “Tsakafara” que es un rito en recuerdo a los ancestros y los votos están acompañados por libaciones y varias ofrendas (moneda, telas, tabaco, miel, …). Cada cuatro o cinco años se celebra el “Tsangan-tsaigny” o coronamiento del poste real.

El Este

Los Betsimisaraka

“Los numerosos que no se separan”

Era hacia 1720 cuando Ratsimilaho, llamado también Malato-Tom e hijo supuesto del pirata Thomas White, consiguió sublevar a los Antavaratra (“Los del Norte”) y tomar Fenerive. Después de aquella victoria, Ratsimilaho se hizo proclamar en calidad de rey por sus guerreros quienes se denominaron desde entonces Betsimisaraka. Hoy día, el territorio Betsimisaraka se extiende a lo largo de la costa Este en una faja de tierra amplia de unos cientos kilómetros desde Sambava al Norte hasta Mananjara al Sur. A lo largo de esta franja costera se extienden Los Pangalanes, lagunas sucesivas unidas entre ellas por canales. Las numerosas factorías comerciales establecidas desde hace mucho tiempo en esta costa orientaron a las poblaciones locales desarrollar varios cultivos de exportación (pimienta, vainilla, café, clavo, frutas, …). La vivienda tradicional Betsimisaraka se construye a partir de materiales vegetales. El “Ravenala” o “árbol del viajero” se utiliza comúnmente para realizar las paredes y retejar los tejados. El método de construcción sobre pilotes permite proteger la vivienda de las aguas y de la humedad. El arte funerario Betsimisaraka es relativamente sobrio. Las tumbas se componen muy a menudo de sólo dos medios troncos de árboles que encierran el cuerpo protegido por un abrigo de madera. En otro tiempo, cada aldea Betsimisaraka erigía un “Fisokina” o poste de madera ahorquillado a veces superado de unos cráneos de cebúes. J. Devic nos da el sentido de estos postes sagrados : «“Le Fisokina”, ou “jiro”, pacé au coeur du village personnifie les ancêtres particuliers à chaque clan… Les Fisokina sont à la fois le symbole du clan, le monument des ancêtres et l’instrument des sacrifices”. [“El “Fisokina” o “jiro”, colocado en el centro de la aldea personifica a los ancestros particulares a cada clan… Los “Fisokina” son a la vez el símbolo del clan, el monumento de los ancestros y el instrumento de los sacrificios”]. Esta tradición es todavía vivaz en particular en la región alrededor de Vatomandry.

El Sureste

Los Antambahoaka

“Los donde hay mucha población” - nombre derivado de Ratiambahoaka : “el querido del pueblo”

Una explicación en cuanto al origen del nombre Antambahoaka se remonta a Ravalarivo el cual se instaló en Masindrano (que designa hasta hoy un barrio de Mananjary). Querido del pueblo, se le dio el apodo de “Ratiambahoaka” de donde el nombre dado a sus descendientes Antambahoaka. Agrupados alrededor de la ciudad de Manajary, fundada hacia el siglo XV por Ravalarivo, este pueblo se pretende como descendiente de Raminia, procedente de La Meca entre el siglo X y el XII. Ciertos preceptos del Islam se encuentran a través de los hábitos. De este modo los jefes de clan deben abstenerse de comer carne de cerdo y la carne debe proceder de animalos sangrados. Los Antambahoaka han conservado en su vocabulario varias palabras islamizadas y algunos letrados saben todavía transcribir nuevamente su lengua en escritura árabe. El traje tradicional que llevan los “mpanjaka” (los reyes), con motivo de fiestas, se constituye de una fez de color rojo y de una prenda de vestir holgada a amplias rayas rojas y negras. “La maison d’habitation du mpanjaka, qui sert à la fois de salle de réunion pour le clan, de temple pour le culte des ancêtres, maison des vivants et des morts, est bâtie sur un modèle antique immuable : c’est une case rectangulaire sur pilotis, au toit à deux pentes et sans véranda. Sa toiture est en feuilles de Ravenala, ses parois en falafa (nervures de feuilles de ravinala tressées) et le plancher en écorce de Ravenala étalée en guise de planche. Le toit est surmonté de bâtons de bois croisés portant une image d’oiseau de mer sculpté” : A. Raomelina. [La vivienda del mpanjaka, que sirve al mismo tiempo como sala de reunión del clan, como templo para el culto a los ancestros, casa de los vivos y de los muertos, es construida según un modelo antiguo inmutable : es una casa rectangular sobre pilotes, con techo de dos aguas y sin veranda. El techumbre es en hojas de Ravenala, las paredes en falafa (nervaduras de hojas de ravinala trenzadas) y el suelo en cortezas de Ravenala repartidas a guisa de tabla. Sobre el techo están colocados palillos de madera cruzados que llevan una escultura de ave marina].

Los Tanala

“Los que viven en el bosque”

Los Tanala ocupan la región forestal situada al sureste de la isla, entre la región costanera feudo de los antemoro y las Altas Tierras ocupadas por los Betsileo. Este grupo saca del bosque casi la mayoría de sus recursos. La caza, la colecta de plantas y miel, pero también la corta de bosques, el tradicional cultivo de arroz por el sistema de “tavy” (quemar los bosques para después poder cultivar el terreno), y el cultivo del café son las principales actividades de esta población del bosque… Los Tanala dominan la farmacopea tradicional. Así ciertos curanderos conocen las virtudes de centenares de especies de plantas. El habitat Tanala presenta aun hoy día el mismo aspecto que el de los últimos siglos. La tradición exige que la disposición de las cabañas sea regida por un orden preciso. Las chozas de los ancianos ocupan las alturas de la colina mientras que las de los jóvenes se encuentran más abajo. Por lo general, un “tranobe” o edificio colectivo está construida en el medio del pueblo y sirve de lugar de asamblea.

Los Antemoro

“El pueblo de la ribera”, “Los del litoral”

Localizado en la llanura costanera del Este que se extiende de Mananjary al norte a Vohipeno al sur. El grupo de los Antemoro procede de una inmigración islamizada Antalaotra, que antes hubiera permanecido en las Islas Comoras. Los Antemoro poseían ciertos conocimientos que se relacionaban con la escritura árabe, el Corán , el arte divinatorio y la astrología.
Los “Sorabe” (escrituras santas) son preciosos manuscritos caligrafiados en caracteres árabes y que han sido conservados a través del tiempo. Aquellos libros contienen suras del Corán, la historia de los Antemoro, las genealogías del clan, astrología y adivinación, sortilegios, etc. Los “kabibo” son los depositarios de las tradiciones y de los libros sagrados, y se transmiten el conocimiento de las escrituras de una generación tras otra … Los Antemoro introdujeron un procedimiento de fabricación de papel utilizando fibras vegetales. Hoy día, la técnica del papel llamado “Antemoro” se emplea de nuevo, en particular con fines decorativas (pantallas, papeles de cartas).

Los Antesaka

“Los que descenden de los Sakalava”(contracción de Antesakalava)

Este grupo tendría un origen Sakalava, ya que era el príncipe Andriamandresi quien abandonó la región del Bas-Mangoky para instalarse en las riberas del río Mananara.
Los Antesaka eran guerreros temibles y en el siglo XIX, Ranavalona Ira tuvo que enviar no menos de 9 000 hombres para asentar su autoridad sobre la región. Los pueblos Antesaka se parecen a la mayoría de las aldeas costaneras. Las chozas se construyen a partir de elementos vegetales (principalmente en “ravenala”) y están sobrealzadas sobre pilotes. En las tierras, el interior de la vivienda es recubierto por un adobe aislante. Las tradiciones funerales se inspiran de las del pueblo Antemoro y los muertos están colocados en los kibory (tumba colectiva) que se encuentran generalmente en las alturas.

Los Sakalava

“Los de la larga (gran) colina" - “el largo país de los Saka” según A. Grandidier

«Les chefs et les principales familles Sakalava sont venus originairement de la province d’Isaka qui est située sur la côte Sud-Est et appartiennent à la tribu des Antesaka. Le mot Sakalava que les Rev. Walen et Lindo traduisent par “les gens des longues plaines” (de sakany = largeur et lava = longueur) signifie en réalité, “les gens de Saka qui se sont étendus sur une longue surface de pays». [Traducción libre : “Los jefes y las principales familias Sakalava vinieron originariamente de la provincia de Isaka que está situada en la costa Sureste y pertenecen a la tribu de los Antesaka. La palabra Sakalava que los Reverendos Walen y Lindo traducen por “la gente de las largas llanuras” (de sakany = el ancho, y lava = la longitud) significa en realidad, “la gente de Saka que se extendió sobre una larga superficie de tierra”. ]

En la época de los grandes reinos, los Sakalava ocupaban toda la costa occidental de Madagascar, del Sambirano al norte hasta el Onilahy al sur. Dos reinos importantes se impusieron entonces. El uno en el Sur (anterior al siglo XVI) pertenece a la dinastia del Menabe y el otro más reciente (siglo XVIII) está afiliado a la dinastia Bemihisatra del Boina. Los Sakalava desarrollan una economía esencialmente pastoral que encuentra en la inmensidad de las tierras del Oeste un terreno favorable. Practican el “Fomba” (la costumbre tradicional) que integra el culto de los antepasados. Estos últimos siguen interviniendo en los asuntos de la vida diaria por mediación del “Mpitaiza” o portavoz quien durante una ceremonia llamada “tromba” comunica con el espíritu del difunto. El arte funerario Sakalava se manifiesta por tumbas, de madera por lo general, a veces decoradas con estatuas eróticas, símbolos de la procreación y de la vida. Muy a menudo, un poste puntiagudo superado de bucráneos está erigido junto a la tumba. Las tumbas reales se denominan “doany” y encierran las reliquias sagradas. Aquellos sitios son objeto de ceremonias tal como el “Fitampoha” (baño de las reliquias) que se celebra cada diez años en Belo de Tsiribihina.

El Sur

Los Bara

Los Bara ocupan las planicies inferioras del Sur de la isla cuyos límites serían aproximadamente al sur, el río Mangoky, al norte Beroroha, al este Midongy Sud y al oeste Sakaraha. Según la tradición oral, el fundador del pueblo Bara, un tal Rabiby hubiera llegado de África, a la cabeza de mil de hombres. El origen del pueblo Bara podría ser Bantú y algunos emiten la similitud entre los Mbara, pueblo al este del lago Nyassa y los Bara. Es un grupo de pastores seminómadas cuya vocación principal es la cría de cebúes. Por lo demás, dedican un verdadero culto a su ganado y a sus armas pues ambos aseguran riqueza y subsistencia. El robo de cebúes hace parte de una tradición secular. Los jóvenes deben, antes de casarse, dar pruebas de valentía. De este modo, desde muy joven, los hombres se inician a rodeos tauromáquicos así como a luchas sin guantes o “Ringa”. Ciertas festividades se acompañan de danzas y músicas tradicionales. La danza del “Papango” es la más espectacular : un hombre encaramado en lo alto de un poste de madera mima entonces el despegue de una ave rapaz.

Los Mahafaly

“Los que hacen feliz” o “los que tienen tabúes”

Los Mahafaly viven en la extendida planicie calcárea que bordea la costa Suroeste entre los ríos Menarandra y Onilahy. Esta planicie recibe anualmente menos de 50 centímetros de lluvia. La vegetación semeja a la del Androy, acomodada a los largos períodos de sequía. Los reyes Mahafaly pertenecen a la dinastía Maroserana teniendo lazos con el Anosy pero también con los Maroserana Sakalava.
Entre sus ilustres antepasados, se pueden citar Andrianalimbe y Olombetsivoto. Pueblo de pastores, los Mahafaly viven en pequeños grupos. Subsisten esencialmente gracias a cosechas poco abundantes de maíz, mandioca, tubérculos silvestres e higos chumbos.
El arte funerario Mahafaly se caracteriza por la erección de numerosos Aloalo encima de las tumbas. Los Aloalo son postes de madera esculpidos con motivos geométricos y superados de figuras o de escenas de vida. En otro tiempo, los Aloalo sólo representaban figuras de cebúes y su erección era el privilegio de algunos clanes. El arte mahafaly se manifiesta a través de ciertos peinados muy característicos y los tatuajes. Se encuentra también en la orfebrería y en la escultura en madera.

Los Vezo

De Tulear a Morombe, la inmensa barrera de coral se extiende a lo largo de la costa, en unos doscientos cincuenta kilómetros. Es esencialmente en esta franja costera donde viven los Vezo. Marineros, utilizan una piragua con balancín lo que les permiten alcanzar el arrecife. Viven en simbiosis con la gran albufera. Las técnicas de pesca así como los materiales quedan tradicionales aunque en algunos casos la red de nilón haya reemplazado la red confeccionada con fibras de baobabes, lastrada con conchas. El arpón, y la red son los instrumentos principales del pescador. Una vez las presas llevadas en tierra, el pescado, lo más a menudo, es secado al sol y ahumado con el fin de conservarse durante unas semanas… Se lo podrá revender o trocar por sal, telas, petróleo u otros productos. Pueblo nómada, los “Vezo” recorren la costa oeste durante la estación seca (aproximadamente 4 meses al año) en busca de sitios abundantes en peces. Durante el período migratorio, su campamento se limita a la mínima expresión : unas “habitaciones vela”, realizadas con las velas de las piraguas y varas de madera. Entre las costumbres específicas al pueblo Vezo, se puede citar la pesca de tortuga que obedece a un ritual sagrado. La costumbre manda que, una vez capturada la tortuga, sea transportada hasta el altar, especialmente arreglado con objeto de su sacrificio. Luego, se parte la carne entre los miembros de sexo masculino del grupo. Esta partición se considera como siendo un deber a la voluntad de los ancestros. Otra especificidad de este pueblo es la ausencia de la circuncisión masculina mientras esta costumbre es practicada por la mayoría de los malgaches.

Los Antanosy

“Los de la Isla”

Este grupo regional establecido alrededor de Fort-Dauphin se pretende como descendiente de Raminia, antepasado común de la mayoría de los grupos de población del Sureste de Madagascar. “Les uns, Tavaratra, Tambolo et Tatsimo sont restés proches de la côte. Parfois marins et pêcheurs, ils sont surtout d’excellents riziculteurs et des éléveurs capables. Ils pratiquent la forge depuis des siècles et sont d’habiles charpentiers. Les autres ont émigré vers l’ouest, depuis 1845 environ, pour fuir la domination Merina et ont colonisé le Moyen-Onilahy et ses affluents de droite, Isakondry, Teheza et Sakamara aux dépens des Bara et des Mahafaly sur lesquels ils ont une incontestable supériorité technique. Grâce à eux, le district de Betioky est devenu le grenier de la province de Tuléar et possède un troupeau de zébus extrêmement important” (según L. Mollet). [Los unos, Tavaratra, Tambolo y Tatsimo se quedaron cerca de la costa. A veces marineros y pescadores, son sobre todo excelentes arroceros y buenos ganaderos. Practican la herrería desde hace muchos siglos y son hábiles carpinteros. Los demás emigraron hacia el oeste, desde aproximadamente 1845, para huir de la dominación Merina y colonizaron el Moyen-Onilahy y la ribera derecha de sus afluentes, Isakondry, Teheza y Sakamara en detrimento de los Bara y los Mahafaly respecto a los cuales tienen una superioridad técnica incontestable. Gracias a ellos, el distrito de Betioky se ha vuelto el granero de la provincia de Tulear y posee un ganado de cebúes muy importante. (Traducción libre)]. En la región de Anosy se han erigido numerosos menhires en memoria de un difunto y entre los cuales algunos pueden alcanzar seis metros de altura.

Los Antandroy

“Los de las espinas”

Los Antandroy pueblan la región más árida de Madagascar, en el extremo sur de la Isla. Su denominación se debe a la naturaleza espinosa de la vegetación local. En aquellas comarcas hostiles al hombre, este pueblo perpetúa una cultura pastoral austera : la busca de aguaderos y de nuevos pastos queda la meta principal de la vida diaria. Lo mismo que en el pueblo Mahafaly, los “Ombiasy” tienen la reputación de dominar el arte de la adivinación (“sikidy” ) y el de los sortilegios. Los Antandroy realizan varios tatuajes y bellas joyas de plata.
Las tumbas Antandroy se constituyen de un “Valavato”, montón de piedras de forma paralelepipédrica, cuyas dimensiones pueden alcanzar aproximadamente 50 metros de lado y 1,50 metros de alto para las tumbas de los difuntos reales. El cuerpo está encerrado en un ataúd realizado con dos medio troncos de árbol ahuecados. Alzados en los dos lados opuestos del “Valavato”, dos menhires simbolizan el hombre y la mujer. “Vatolahy” y “Vatovavy” (piedra varonil, piedra hembra). Sobre las tumbas se encuentran bucráneos y “aloalo” (postes escultados) cuya costumbre fue “comprada” a los Mahafaly.


mapa de grupo étnico Merina de Madagascar

mapa de grupo étnico Bezanozano de Madagascar

mapa de grupo étnico Betsileo de Madagascar

mapa de grupo étnico Antakarana de Madagascar

mapa de grupo étnico betsimsaraka de Madagascar

mapa de grupo étnico tanala de Madagascar

mapa de grupo étnico sakalava de Madagascar

mapa de grupo étnico bara de Madagascar

mapa de grupo étnico mahafaly de Madagascar

mapa de grupo étnico antanosy de Madagascar

mapa de grupo étnico antandroy de Madagascar